El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha presentado este jueves ante la Duma Estatal —la Cámara Baja del Parlamento ruso— el tratado de asociación estratégica y cooperación suscrito entre Moscú y Caracas, con el propósito de que sea ratificado oficialmente por el Legislativo.
Por: José Alfonso Ondo Ondo Mayíe
El documento, firmado el pasado mes de mayo por Putin y su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, durante la visita del mandatario latinoamericano a Moscú con motivo del 80° aniversario del Día de la Victoria en la Gran Guerra Patria, busca reforzar los lazos bilaterales y ampliar el marco de colaboración entre ambos países.
Un acuerdo de largo alcance
El tratado, que tendrá una vigencia inicial de 10 años y se renovará automáticamente cada cinco, establece la voluntad de ambas partes de desarrollar y fortalecer una cooperación multifacética y mutuamente beneficiosa en diversos ámbitos.
Entre los objetivos principales destacan:
Autonomía financiera, mediante la creación de mecanismos propios que facilitan el comercio y las inversiones, con el fin de reducir la dependencia de los sistemas financieros occidentales.
Proyectos conjuntos en sectores estratégicos como el petróleo, el gas y la minería, pilares fundamentales de ambas economías.
Coordinación energética en foros internacionales como la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y el Foro de Países Exportadores de Gas, para unificar posiciones y fortalecer su influencia global en el mercado energético.
Cooperación técnico-militar, orientada a reforzar la capacidad de defensa y garantizar la seguridad de los dos Estados aliados.
Contexto geopolítico
El acuerdo se enmarca en un momento de reconfiguración de alianzas internacionales, marcado por las tensiones entre Rusia y Occidente y por el intento de varios países latinoamericanos de diversificar sus relaciones exteriores. Venezuela, que ha enfrentado sanciones internacionales en los últimos años, se consolida con este paso su acercamiento a Moscú, uno de sus principales aliados estratégicos.
Desde el Kremlin, el pacto ha sido presentado como un símbolo de “confianza mutua y visión compartida” en la construcción de un orden mundial más multipolar, mientras que en Caracas se interpreta como una oportunidad para impulsar la cooperación económica, tecnológica y militar en un contexto de desafíos internacionales.
Con la ratificación parlamentaria pendiente, el tratado marca un nuevo capítulo en la relación histórico-política entre Rusia y Venezuela, que se extiende desde comienzos del siglo XXI con la llegada de Hugo Chávez al poder y su acercamiento a Moscú en busca de alternativas al bloque occidental.
Fente: RT Noticias
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