Cultura

“El precio del llamado”: la historia de una vocación forzada en el dolor

Blog Image

Su voz, tranquila pero firme, María Gloria Andeme Eseng anticipa que su historia no es una historia común. “No vengo al mundo de los escritores por ambición”, comienza diciendo. “Me adentré en este camino desde una vivencia que me rompió el alma”.

Por: José Alfonso Ondo Ondo Mayíe 

La escritora María Gloria Andeme Eseng recuerda que, pese a haber crecido en un entorno cristiano, hubo momentos en los que decidió apartarse de las prácticas religiosas. En 2017, tras años de complicaciones personales, tomó la decisión de dejar de buscar a Dios y trazarse un camino propio. Aun así, seguía asistiendo ocasionalmente a la iglesia católica, lejos ya de las congregaciones evangélicas donde había comenzado su fe.

Sin embargo, sería en 2019 cuando su vida cambiaría para siempre. El 5 de junio sufrió un atraco en su propia casa, donde fue víctima de una violación. Aquel episodio marcó profundamente su historia. “En medio del dolor, yo le preguntaba a Dios qué había hecho mal”, recuerda. “Yo era una jovencita en mi casa, trabajando, yendo a la iglesia… ¿por qué me pasaba eso?”.

Fue en esa fragilidad donde, según afirma, sintió la voz de Dios. “El Señor me habló y me dijo que los dolores no vienen para destruirnos, sino para construirnos y fortalecernos”, explica. Esa convicción la llevó a reinterpretar su sufrimiento como parte de un proceso destinado a levantarla como una herramienta espiritual para su generación.

María sostiene que muchos jóvenes viven frustrados y encaminados hacia decisiones que no les benefician. En su propio pasado encuentra ejemplos: tras la muerte de su abuelo, siendo apenas adolescente, acudió a una curandería buscando “suerte”. Fue recién al llegar a Malabo, años después, cuando dice que encontró la verdadera guía espiritual que necesitaba.

Por eso insiste en un mensaje: los jóvenes no deben depender completamente de las personas, sino tener una fortaleza interna y una identidad espiritual que los sostenga ante la pérdida o el abandono.

La vocación de escribir no surgió por educación literaria sino —como ella lo describe— por designio espiritual. “Yo no escribo porque quiero escribir. Escribo cuando he vivido una situación que Dios usa para enseñarme algo”, afirma. El proceso de “El precio del llamado” empezó en 2020, como una respuesta a lo vivido en 2019. A partir de esa herida, surgió la misión de narrar lo que considera una verdad esencial: todo ser humano tiene un propósito divino.


En el libro toma como figura central la vida de Job, un personaje bíblico conocido por enfrentar pérdidas extremas sin renunciar a su fe. La autora se identifica con esa experiencia: luchas, pruebas, silencios y reconstrucción.

Uno de los temas recurrentes en la entrevista es la manera en que María entiende la comunicación espiritual. Para ella, todos los seres humanos —creyentes o no— poseen una voz interna que orienta hacia el bien. “Cuando alguien va a hacer algo malo, siempre hay una voz que le dice ‘no lo hagas’ y otra que le incita a hacerlo”, reflexiona. Esa lucha interior, asegura, es evidencia de la presencia de Dios en cada persona.

Según afirma, la convicción y la repetición persistente de esa voz interna son pruebas de que una instrucción proviene de Dios. “Cuando es Él quien te habla, te da señales constantes, aunque al principio pienses que son imaginaciones”.

En su obra, María también aborda por qué algunas personas parecen prosperar sin seguir principios espirituales. Señala que muchos jóvenes obtienen bienes materiales recurriendo a prácticas como la brujería o la consulta de marabús, “comprometiendo su vida y su alma”. Advierte que el éxito aparente puede ocultar sufrimientos profundos.


A través de referencias bíblicas, recuerda que incluso los profetas cuestionaron por qué los impíos prosperaban mientras los creyentes sufrían carencias. Sin embargo, insiste en que para Dios es más importante la salvación que el bienestar momentáneo.

María también cuestiona la idea de que ser cristiano equivale a vivir en pobreza material. “Si servimos a un Dios de gloria, ¿por qué tendría que estar mal vestida? ¿Por qué no puedo brillar?”, pregunta. Rechaza la imagen de un cristiano miserable y argumenta que la pobreza espiritual no debe confundirse con el descuido personal o la renuncia al desarrollo.

No obstante, distingue entre los ricos humildes que ayudan a los demás y aquellos que usan su poder para oprimir. Son estos últimos —explica con ejemplos bíblicos— los que encuentran dificultades para entrar en el Reino de los Cielos.

“El precio del llamado” es el resultado de cinco años de escritura y procesos personales. “Cada palabra escrita la he vivido”, reitera. No fue solo una dificultad emocional, también enfrentó obstáculos editoriales. La primera editorial desapareció, dejando la obra sin respaldo. “Me estafaron. Dijeron que estaban en quiebra”. Este revés retrasó la impresión y estancó la versión digital del libro.

A pesar de ello, la obra finalmente vio la luz. Su presentación está programada para el 12 de diciembre en el Hotel Colinas, a partir de las 17:00. El libro, de 76 páginas, tendrá un precio de 10.000 francos Cefa, y se venderá también en kioscos del país, en la Biblioteca Nacional de Malabo y en la biblioteca del Centro Cultural Ecuatoguineano.

Mientras celebra el nacimiento de su primera obra, María ya escribe un segundo libro titulado “Una vida de fe”, orientado también a los jóvenes. Esta vez quiere profundizar en la importancia de creer aun sin ver, de sostenerse incluso cuando las circunstancias no acompañan.

“Una vida de fe es estar bien con los pies puestos en el suelo, aunque nada sea fácil. Es actuar con la convicción de que algo bueno llegará”, resume.

Sigue Nuestro canal Guinea 24 en WhatsApp.

Otros Articulos